viernes, 21 de septiembre de 2012

Yo - 1 (una de tantas partes)

Hoy estaba revisando este blog (por supuesto, en medio del caos que significaba revisar mis papeles de sicología) pude percatarme de que hay pocas cosas que hablan de mí. ¿No es eso raro? porque se suponía que este pequeño espacio dentro del universo llamado blogger, esto sería casi como una bitacora, un diario de vida, el lugar donde podría definirme en base a palabras (perdone lo literario señor lector, es un defecto que no se cura)
Más que nada, me he dedicado a contar mis problemas amorosos (que no han sido tan terribles como lo había pensando) y las cosas que me gustan, pero no hay mucho que decir acerca de mí. Es decir ustedes pueden suponer que soy, loca, histérica, algo chillona y violenta, pero no porque se los haya dicho. Y quizá ni siquiera se sobreentienda eso. (Mientras escribo esto, recuerdo la famosa condición de posibilidad, profe desgraciado de Literatura que me ha traumado para toda la vida D:)
Bueno, para los que no se hayan enterado, mi nombre es Mabel y tengo 22 años en este pellejo. No soy muy alta, tengo los ojos cafés y una mirada que dice: "no me molestes o te golpeo". Suelo decir muchas veces en el día que tengo sueño, hambre y flojera. Se me ha pegado el decir también: "Acaso no basta con una parte para explicar una cosa" "ya verán cuando haga mi teoría y defina todos estos conceptos, para que nadie tenga que sufrir como nosotros"
Esa es la parte que más resalta de mí... creo yo. Otros tan solo me catalogan de muy ruidosa, pero eso no quiere decir que tenga algo importante que vociferar. La verdad es que me gusta el silencio, la calma y estar tranquila, pero con muy pocas personas suelo compartir eso. Cuando me quedo pacifica, puedo hablar con calma de mis ideas, y la verdad me aterra que la gente me conozca, porque siempre pienso que pueden hacerme daño de alguna manera.
Suponía que este miedo venía de el matonaje que sufrí cuando pequeña. Ahora leyendo lo de la infancia, he descubierto que tuve un gran amor cuando pequeña, un hombre mayor que era amigo de mi padre. A este tipo, cuyo nombre no recuerdo, yo lo tenía en un enorme pedestal, juraba que sería mi principe y todas las tonterías que se le puedan ocurrir.
A él no le gustaba estar conmigo. Y me lo dijo: "No crees que eres algo pequeña para estar siempre rondándome, la verdad no me gustan los niños a mí alrededor" Yo tenía unos diez años... y yo no quise volver a ver a este hombre a la cara. Simplemente lo evité cada vez que pude, y inventaba pretextos para no ir a donde él estaba. Al final él dejó de juntarse con mi familia, nunca supe por qué ni tampoco me atreví a preguntarlo.
Aún puedo recordar todo lo que me dolió. Estuve sin comer durante muchos días, y me prometí a mí misma que nadie tendría el derecho de hacerme sentir así. Humillada, tonta y desvalida.
Supongo que esta experiencia me marcó de por vida, porque hasta el día de hoy se me complica mucho tener gente que sepa de mí. Y sobre todo me cuesta un mundo expresar mis sentimientos, sobre todo cuando se trata de querer a la gente.
Esta es una pequeña parte de mi. Es complicado hablar de uno mismo ¿verdad? porque el tiempo desfigura recuerdos, y tal vez porque tenemos (o mejor dicho tengo) la mala costumbre de recordar todo lo malo, y quizá lo exagere.
En fin, aqui se acaba esta entrada. Espero no los haya aburrido y nos veremos de nuevo cuando comience a hablar mal del señor Freud xD
Mabel (:

Más imagenes!










miércoles, 20 de junio de 2012

Familia

Entrada que comencé hace un tiempo
Es extraño hablar de mi familia en estos momentos. quizá porque no es el mejor de los tiempos, o porque francamente mientras más pasa el tiempo, mas parecen alejarse de mí.
¿O es lo contrario? En fin quien me entiende xD.

Yo alcancé a conocer a mis bisabuelos paternos.
Mi bisabuelo, una persona de carácter fuerte aunque no lo demostrara, tenía un carisma que muy pocas veces pude volver a conocer.
Solía parecer muy callado en presencia de extraños, pero en cuanto tomaba un vaso entre sus dedos, su personalidad brotaba de la nada y no existía huracán que lo parase.
Fuerte en cuanto se traba de convicciones políticas, para él la derecha era la guía para la solución de todos los males.
Y por supuesto, su sillón... era su sillón. Mientras estuvo vivo, nadie pudo ocupar su puesto en el sofá individual de color carmesí.
Así es como lo recuerda mi mente infantil. Siempre lo veré sentado, con una amplia sonrisa, mientras hablaba bajisimo, tanto así que era difícil entenderlo.
Me encantaba estar a su lado. Su presencia de patriarca estaba tan marcada, que todas las peleas familiares, se disolvían en las fiestas mas importantes. No existía un 18 sin él, ni un año nuevo que no se viera en su balcón. Podía quedar la grande entre los familiares, pero siempre en esas fechas su presencia era demasiado fuerte como para ignorarlo.

Mi bisabuela no contaba con estas cualidades. Aunque claro está tenía sus virtudes, pero ninguna que una buena ama de casa no pudiese tener.
Su alma siempre será un misterio para aquellos que vivimos o pululamos en su alrededor. En realidad, tanto su alma como conciencia estaban perdidas en la bruma de una ligera esquizofrenia. La contrajo de muy joven.
Ella contaba que se lavó los pies, tuvo una fiebre muy alta, entonces contrajo menigitis. La gran secuela que le dejaron estas altísimas fiebres, fue la esquizofrenia, por lo cual la gran mayoría de sus hijos sufren alguna enfermedad mental.
Yo lo que más recuerdo de ella, era que siempre me recalcaba que debía cuidarme.
Me contaba de unos tarros en donde había abortado un hijo. Esa fue la conclusión que saqué, porque a los 10 años uno no recuerda tantas cosas.
Ese día tuve que ir a leerle la biblia como tantas veces.
Dos años pasaron desde que mi bisabuelo, el papi como le decían, fallecía de una enfermedad al hígado.
La "mami" como le decían a ella, constantemente se sentía sola, entonces yo debía ir a leerle.
La mami era un ser ignorante. Desde que el Papi la dejó, fue incapaz de saber por quien votar. Solo sabía los números del uno al diez. Y no podía leer. Seguramente le daba vergüenza esto ultimo, porque lo supe a la mala.
¿En donde me quedé? Ah si, cuando fui a leerle.
Ese día estaba parcialmente melancólica.
—Mami... me cuentas algo sobre ti.— le solté casi sin pensarlo.
La verdad, no sé de donde salió esa pregunta. Yo no la conocía, no podía tenerle cariño ni nada de eso. Ella me miró un poco extrañada y luego comenzó un relato, que recuerdo de a pedazos.
—Por eso siempre cuidate. En ese tiempo tuve que hacerme "un remedio" para que esa cosa no me molestara.
Cuando salió era una cosa deforme, de color rojo así que no sentí nada de pena cuando lo tiré a la basura.
Abruptamente se quedó en silencio, y siguió pelando papas. Era la hora de almorzar, así que me retiré sin pena ni gloria por la puerta principal.

También estuve presente en ambos funerales.
En el primero, el del papi, tan solo recuerdo un leve sentimiento de frustración y soledad. Como si de la nada, todo el mundo fuese un farsante para conmigo. Todos decían que el papi se mejoraría en cualquier momento... entonces que hacía ese féretro en frente de nosotros.
Para colmo estaba cerrado, y mi mente no podía dejar de pensar que el papi saldría por cualquier parte, como si su enfermedad no hubiese sido solo una tontería inventada por sus nietos.
Pero cuando vi instarse en su lugar eterno, rompí a llorar desconsolada. Es que no era mentira su muerte... lo que era mentira era lo otro, lo que todos me decían para dejarme tranquila. Y eso resultó para peor...
El de mi bisabuela, no fue para nada parecido. Ya estaba algo grande, creo tener doce años, porque mi hermana tenía meses de recién nacida. Solo me preguntaba si mi abuela se sentirira culpable, pues estaba de viaje donde unos parientes en noruega. Obviamente no llegaría al funeral de su madre. Suspiré pensando que haría yo en un caso parecido, pero la verdad creo que tampoco haría gran esfuerzo por devolverme a casa.
Eso es lo que recuerdo de mis bisabuelos, los papis. Estén donde estén supongo que han arreglado sus diferencias, y estarán felices en algun semiplano donde creo que andan vagando las almas... pero creo que están juntos.

Y ahora mis abuelos. Su historia es un poco más tragica en cierto sentido (Ojo solo estoy hablando de la parte familiar paterna mía ^^U)
Mi abuelo cuando pequeño... la verdad no sé nada sobre eso. Tampoco sé mucho sobre mi abuela. Creo que ambos fueron bastantes infelices por su parte, ya que nadie nombre nada por esos años. Muchas veces mi abuela se pregunta si fue bueno casarse con mi abuelo, y yo la observo detenidamente cuando dice esas palabras. Es raro imaginarse una época en donde solo podías salir de tu casa al casarse... es algo bastante frustrarte si lo piensas.
En su tiempo, mis abuelos se quisieron mucho. Salían juntos, la gran mayoría yo prendida de sus faldas, a la playa, a los juegos amplio etc. Ellos amaban salir conmigo. Aún cuando cierro los ojos puedo verlos, de la manos los dos y yo jugueteando por allí. La verdad era muy feliz en esos tiempos.

Continuará

Cambios

¡Hola a todos los que aún se pasen! :D Deduzco que son pocos, o posiblemente nadie, pero este blog siempre fue visto con el fin de no ser visitado xD
Me alegra mucho volver a escribir en este lugar ¡En serio! (Aparte de ser mi super breack, antes de seguir recitando para mi U) Pero ahora las cosas están mucho mejor. Han pasado tantas cosas, y creo que es tiempo de comenzar a tener esto como una bitacora, cosa que siempre debió ser. Releeo mis entradas y no sé que pasó x) ya que solo escribo de sentimientos... mala manía que espero mejorar.
Bueno, resulta y acontece que volví con el muchacho este que prometí jamás volver a ver... del otro realmente no vale la pena hablar por aquí. Estudio lo que me gusta, seré profesora de Castellano si Dios me ayuda (:
La mala noticia es que finalmente mi abuelo murió. Tuve una especie de crisis de panico horrosa, hace años que no lloraba así. Tan solo recordé las cosas que lo hacían especial ¡Eran tantas! luego se me pasó por la mente una foto, en donde toda la familia sale junta.
Alcancé a verlo antes de partir. Papá dice que me reconoció, mas no estoy segura. En su mirada no se veía nada mas que un profundo miedo... posiblemente a morir. No pude evitarlo, y lloré también esa vez.
Compilado desordenado como siempre ¿Acaso pensaban que cambiaría? xD
Mabel (:

viernes, 6 de abril de 2012

Nostalgia


- Y las estrellas le obedecen ?
- Por supuesto – le dijo el rey. – Obedecen enseguida. No tolero la indisciplina.
Semejante poder maravilló al principito. Si él mismo lo hubiera tenido, habría podido asistir, no a cuarenta y cuatro, sino a setenta y dos, o incluso a cien, o incluso a doscientas puestas de sol en el mismo día, sin tener que correr nunca su silla. Y como se sentía un poco triste por el recuerdo de su pequeño planeta abandonado, se atrevió a solicitar una gracia al rey:
- Quisiera ver una puesta de sol... Tenga la bondad... Ordénele al sol ocultarse...

viernes, 29 de abril de 2011

Quise

Solo quise formar parte de esta charada inútil que ustedes llaman dolor. El cajón que está delante de mis narices me lo ha confirmado, estoy en el funeral de un completo desconocido.
Yo por supuesto no quise entrar a esta capilla.
Fue mi madre, a quien por lo que veo, ha escapado de aquí lo mas pronto su celular ha sonado, pretextando que su trabajo la necesitaba con urgencia. Ella me dejó aquí, rodeada de extraños a quien no recuerdo haber visto, en frente a un muerto que tampoco reconozco.
Todos me han dado el pésame y yo lo he respondido de la mejor manera posible... o al menos lo intenté de alguna manera.
Tampoco vislumbro a mi padre. Sé que mamá lo dejó a mi lado, pero he mirado sobre mi hombro y solo he visto una marioneta que a duras penas puede seguir llorando. Mi supuesta abuela esta en el mismo estado catatónico. Y los extraños que pululan dicen que me encuentro en el funeral de mi abuelo.
Están en un gravísimo error. Él, dulce y fragante ironía, hubiese preferido morir antes de ser velado en una iglesia. Detestaba todo tipo de formalidades.
Era un hombre con la fuerza y el valor de construir una casa con sus propias manos. No puede ser el cadáver que miro ahora con curiosidad. Esa extraña y amarilla cosa envuelto en un terno, no corresponde a la imagen de mi abuelo.
Ahora que intento recordarlo, solo se observa una borrosa imagen de alguien postrado en su cama de hospital. De mi mente salen las voces de todos, diciéndome que se recuperará aunque ninguna lo diga con seguridad abrumadora.
Quizá fui muy tonta. O solo han querido protegerme de la verdad. Y de alguna manera las lagrimas que no han brotado surgen ahora y rodean mis mejillas.
El olor de la muerte que rondaba por la sala donde mi abuelo respiraba a duras penas, era reconocible para cualquiera.
Incluso para su nieta de ocho años, aquí presente la cual acaba de pegarse un choque abismal con la realidad.
Parte de mi niñez a quedado atrás para siempre. Debido a la mentira blanca que mis parientes crearon para no herirla, solo han conseguido que dentro de su mente, se forme la palabra desconfianza... para todos quienes la rodean sin ningún tipo de exclusión.
El recorrido casi llega a su fin. El cadáver de mi abuelo se ha ido, allí donde descansará eternamente. Y cuando esto ocurre lloro muchísimo mas. Papá me mira pero ninguna palabra de consuelo sale de sus labios sellados, intento acercarme a abrazarlo en busca de algún consuelo remoto, pero su gesto hace que todo esto muera al instante. Y aunque debería estar llorando por mi abuelo... no es así y todo esto me hace sentir más miserable aún...
Pero parte de mi infancia se ha ido con su tumba. La pequeña sombra de inocencia y fe a partido de la mano de él, diciendome adios sin gestos.
Y yo continuo llorando, maldiciendo en voz baja a esta vida. Esta miserable vida que me ha hecho crecer de un solo porrazo... yo quería seguir siendo una niña pero el destino quiso otra cosa.
Fin

Nota: Cuento extraño salido de no sé que parte... por eso no tendrá etiqueta.
A pesar de que nunca pido disculpas... bueno ahora lo hago xD. A quedado para mí gusto algo demasiado estrafalario así que cualquier critica será bienvenida

martes, 19 de abril de 2011

Tiempo


"El Tiempo es solo el espacio entre nuestro recuerdos"
Yo nunca comprendí aquella frase del todo. Ahora si puedo entenderla. La distancia no es mas que el espacio entre tus recuerdos y los míos.
Ha pasado demasiado tiempo, pero hay veces que parecen eternidades. Estás a años luz lejos de mí, y es no me deprime en lo absoluto.
Estamos tan lejos que sería un perdida de tiempo ponerme triste por ello.
Sigue adelante que tu futuro no es gris ahora. Tampoco el mío por cierto pero será mucho más luminoso si sigues adelante sin mis recuerdos de mí.
Toma la mano que se te ofrece ahora, deja de pensar en tiempos pasados y atrévete a ser feliz.